viernes, 28 de marzo de 2014

Análisis: Portal 2

Lanzamiento: Abril de 2011
Plataformas: PC, PlayStation 3, Xbox 360
Desarrollador: Valve
Distribuidor: Valve (digital), EA (físico)
Género: Puzzle, plataformas

Portal 2 no es un videnojuego cualquiera. Es un reto psicológico, una droga adictiva que nos mantiene en vilo a base de resolver puzzles cada vez más divertidos y endiablados. Para completar este juego solo es necesaria una buena intuición y una “pistola de portales”, capaz de conectar dos puntos del mapa.

Para todos nuestros lectores que quizás hayan oído hablar de este juego pero aún no le han dado una oportunidad, nuestro consejo es: pruébalo, ¡ya!. Portal 2 demuestra que es posible disfrutar horas y horas sin necesidad de pelear o cometer asesinatos virtuales. Además, posee una historia plagada de sarcasmo y humor negro que se narra a través del propio diseño de los niveles, que nos anima a ir más allá, a explorar, a continuar mapa tras mapa. En definitiva, Portal 2 es un título que nos recuerda que diseñar un buen videojuego no consiste en gastar millones de euros en gráficos fotorrealistas, sino en comerse el coco y priorizar la creatividad.



Mecánicas del juego


El axioma básico de Portal consiste en, como su nombre indica, los portales: debemos abrir portales de forma estratégica y desplazarnos a través de ellos. Pero lo que hace esta mecánica verdaderamente especial es que mantenemos la inercia cada vez que atravesamos un portal; por ejemplo, si tenemos dos portales, uno al fondo de un precipicio y otro junto a un largo salto horizontal, la velocidad que alcanzamos al tirarnos al vacío se mantendrá al salir por el segundo portal y, por tanto, podremos superar el trecho.

Según avanzamos, no solo deberemos atravesar los portales, sino que tendremos que transportar un montón de objetos a través de ellos (cubos, láseres, fluidos, rayos tractores, pasillos de luz…). Y aquí es donde radica la verdadera dimensión y diversión de Portal 2: los niveles son puzzles que deben resolverse con gran precisión, de la misma forma que si estuviésemos desarmando un mecanismo de relojería; debemos plantearnos qué piezas mover, en qué orden y con qué finalidad.

En esta variedad de posibilidades es donde apreciamos cómo Portal 2 destaca sobre su predecesor. Mientras que el título original poseía parte de estas mecánicas y hacía un uso imaginativo de ellas, no llevaba sus puzzles más allá, al acabar nos hacía preguntarnos: “¿esto ha sido todo?”. Por su parte, la segunda entrega no se siente como una secuela, sino como un juego completo, sólido e infinitamente ampliable, que atrapa la esencia del primer y juego le saca punta hasta el infinito y más allá. No, no es una exageración, después veréis el porqué.

Jugabilidad


En el área de jugabilidad, Portal 2 es un juego accesible, que apela tanto a novatos como a expertos. No hay opción de elegir una partida “fácil” o “difícil”: comenzamos con niveles simples y el reto aumenta gradualmente según avanzamos en el recorrido. Antes de un mapa complejo, compuesto por varias mecánicas y acciones a realizar, se presentan pequeños tutoriales que nos entrenan en cada una de esas mecánicas, por lo que no se notan incrementos bruscos de dificultad que pudiesen suponer una barrera.

De hecho, la dificultad de este juego no estriba en nuestros reflejos, sino en nuestra intuición y capacidad de razonamiento. Eso sí, hacia el final del recorrido deberemos disparar portales mientras saltamos por lo que, si nunca has jugado a un “first person shooter”, es recomendable que practiques antes con juegos de ese género.


Por su parte, los puzzles siguen una lógica coherente. Todos se pueden resolver usando la cabeza y, salvando algún caso muy excepcional, no hace falta recurrir a ninguna guía para completar Portal 2.

Afortunadamente, la accesibilidad de este juego no se traduce en falta de diversión: la historia se dosifica en pequeños fragmentos que se narran al y tras completar cada nivel. Esto se suma nuestro sentimiento de satisfacción que surge completar cada mapa, y provoca que queramos acabar cada mapa para recibir nuestra pildorita de comedia, drama o, simplemente, de pura acción. Somos los sujetos de pruebas de un Pavlov contemporáneo. Y nos gusta serlo.

Historia



Portal 2 narra la huida de Chell, una mujer que había sido mantenida en estado de animación suspendida, de los laboratorios de Aperture Science, una vil corporación. Por el camino se reencontrará con GLaDOS, una forma de inteligencia artificial que derrotó en la primera entrega de Portal, e irá descubriendo el pasado de Aperture Science y su carismático fundador, Cave Johnson. No voy a desvelar grandes detalles de la trama, porque es mejor que cada uno los descubra a su ritmo y se sorprenda nivel tras nivel.

Aunque algunas partes de la historia se sienten gratuitas y/o inconexas, en general nos sentimos identificados con los personajes, con lo que hacen, dicen y callan (su pasado). Portal 2 no merece un Nobel de narrativa, pero su guión es interesante, y su estilo cómico, irónico y burlesco nos hará desternillarnos  una y otra vez.

Mundo del juego


Nuestra aventura se desarrolla en los devastados laboratorios de Aperture Science, un enorme laberinto que fue abandonado después de que, en la anterior entrega, GLaDOS tomase el control de las instalaciones y asesinase a todos los empleados. Empezaremos resolviendo pruebas sencillas en las cámaras de prueba (con todas sus paredes blancas) y, a la vez, iremos descubriendo pasillos y otros espacios que comienzan a derrumbarse debido a los achaques del tiempo. Posteriormente, regresaremos a los comienzos de Aperture Science: tendremos que abrirnos paso en sus antiguas instalaciones, ambientadas en los años 50.

Lo interesante del mundo de Portal es que la historia de esta compañía se revela a través de sus salas, pasillos, habitaciones y cuevas. Según los recorremos, vamos descubriendo de qué se compone Aperture, cómo ha ido creciendo, cuáles han sido sus méritos y fracasos a lo largo del tiempo... una forma de narrativa que está muy lejos de ser impersonal, ya que el mundo de juego encarna a Cave Johnson, el difunto creador de la compañía.

Analizando de variedad de los niveles, no debemos pensar que se trata de  superar lo mismo una y otra vez: Aunque haya varias cámaras de pruebas con paredes blancas o pasillos con lianas colgando, el mundo del juego es muy variado porque, en Portal, no importa el número de elementos que haya, sino cómo se combinan. Es decir, no hay una fórmula fija para superar todos los niveles, sino que debemos resolver cada mapa de forma individual y meditada.


Pero la aventura no se acaba aquí: Portal 2 incluye un editor de niveles bastante intuitivo, con el que podemos diseñar un mapa fácilmente, sin necesidad de emplear un software especializado como Hammer. Además, podemos compartir nuestros mapas con el resto de la comunidad sin salir del juego, así como descargar los de terceros. Esta es una opción muy valiosa, que prolonga exponencialmente la vida del juego: hay muchos mapas y de muy buena calidad,  todos ellos gratuitos.


De hecho, cuando afirmaba que las mecánicas llegaban “hasta el infinito y más allá” me refería precisamente a esto: los mapas de la comunidad son una experiencia complementaria e inagotable a la campaña de un solo jugador. Hay gran variedad de estilos (niveles individuales o microhistorias que se narran a través de varios mapas) y de dificultades (desde muy fáciles a mapas casi imposibles de resolver). Si Valve es inteligente, debería fichar a los autores de los mejores niveles, porque no tienen nada que envidiar a los que incluye el juego.

Controles


En este caso, he analizado la versión para PC y el veredicto es que los controles responden bastante bien ante cualquier tipo de situaciones. En general, es preferible la versión de PC frente a la de consola, ya que el ratón permite apuntar con más velocidad y precisión que un joystick.

Eso sí, si nuestro ordenador calcula pocos fotogramas por segundo, el juego compensará nuestros movimientos añadiendo un efecto de desenfoque que puede resultar mareante. Por tanto, es recomendable comprobar las características hardware de nuestro equipo antes de comprar el juego y, en caso necesario, bajar la resolución hasta que obtengamos un movimiento fluido.

Gráficos


Los gráficos de este juego no son especialmente espectaculares pero, a la vez, esto se convierte en una buena baza: Portal 2 puede correr en equipos considerados obsoletos o con tarjetas gráficas de gama baja, tales como las APU’s de AMD. Por ejemplo, he completado el juego en una E-350, una CPU para netbooks con GPU integrada. Si disponemos de un buen equipo, podremos aumentar la resolución a 1080p y configurar las opciones gráficas al máximo sin miedo de quedarnos cortos en fps o sentir tirones.

Tal y como están diseñados, los mapas de juego no piden grandes grandes gráficos, ya que muchos de ellos son habitaciones cuadradas, y otros son plataformas suspendidas en el vacío o cerradas en los lados por rocas u otro tipo de objetos. Es decir, no hace falta mostrar un paisaje abierto o una ciudad, escenas mucho más difíciles de renderizar.

Sonido y música


La banda sonora de este juego está lejos de aparecer entre las grandes favoritas, como la de Mario, God of War o Kingdom Hearts. Pero esto no se debe a una falta de calidad, sino todo lo contrario: la música de Portal 2 despierta la emoción precisa en el momento justo. No es un continuo acompañamiento orquestal, sino una tenue (y a veces violenta) dosis de estimulantes psicológicos, diseñada para una experiencia muy concreta.

A nivel de doblaje y efectos de sonido, poco hay que decir: excelentes. He probado tanto la versión inglesa como la española, y el doblaje castellano transmite bien la personalidad de cada personaje y sus emociones, algo que, en otros juegos, no siempre es así.

Multijugador


Además de la campaña individual, Portal 2 ofrece un modo multijugador cooperativo, con el que podremos jugar partidas cooperativas con amigos o con usuarios aleatorios. Este modo de juego posee un nutrido grupo de niveles, y resulta interesante si tienes algún conocido que esté dispuesto a acompañarte. Lamentablemente, no incluye un servidor para alojar partidas en red local.

Conclusión


Y… ¡esto ha sido todo!. En resumen, Portal 2 es un juego redondo que tiene muchas probabilidades de convertirse en mítico de aquí a unos años (si no lo ha hecho ya). Aunque se lanzó hace tiempo, desde Una ficción muy real creemos todos deberíais probarlo, ya que es una magnífica obra interactiva, artística y, en ciertos aspectos, narrativa.

Puntos fuertes:


  • Mecánicas simples e intuitivas
  • Constante sentimiento de reto y superación
  • Historia narrada a través de los escenarios
  • Incluye editor de niveles
  • Permite descargar mapas creados por otros usuarios

Puntos débiles:


  • La campaña puede resultar corta
  • No permite alojar partidas cooperativas en red local
  • Es obligatoria una conexión a internet para activar el juego (PC)

Nota: 9/10

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