En el mundo de los videojuegos, como en todo, también hubo un comienzo. El lanzamiento de la primera consola doméstica, la Magnavox Odysey, y el videojuego Pong, un éxito de la época, supusieron el comienzo de la industria del videojuego.
La Magnavox Odysey fue diseñada por Ralph Baer, inventor e ingeniero germano alemán, en 1968, fue inicialmente conocida como Brown Box (caja marrón). Era una consola digital con control analógico. Aunque muchos fans de esta consola la considerasen analógica, Baer no dejó de insistir en que era digital.
En cuanto al sonido, carecía de él, ya que el juego del Pong, del que luego hablaremos, no lo necesitaba. Posteriormente, fue incluido en el sistema de la consola.
